| Las organizaciones son organismos; vivos, capaces de evolucionar y crecer mientras mantengan una permanente capacidad de exploración, aprendizaje, adaptación a las demandas del entorno y mantenimiento dinámico del equilibrio interno. En un entorno, sin embargo, caracterizado por una creciente complejidad y aceleración en los procesos de cambio, las organizaciones y nosotros, las personas que formamos parte de ellas, nos vemos con frecuencia afectados por el estrés y la tensión emocional ante el nivel de demanda generado. Todos los indicadores económicos y de mercado indican por otra parte que la presión sobre los directivos para mejorar resultados en estas condiciones de cambio acelerado e incertidumbre creciente no va a hacer sino incrementarse. Ante esta perspectiva, se hace más necesario que nunca gestionar adecuadamente el equilibrio y salud de la organización y sus personas, de modo que se pueda asegurar la capacidad de superación de retos y la sostenibilidad del liderazgo y/o competitividad de la organización en el largo plazo. En CLIP sabemos que, a pesar de los retos y dificultades impuestas por el entorno, las organizaciones y nosotros, sus miembros, podemos afrontar los desafíos con éxito: -
Si nuestra organización y nosotros conocemos y sabemos utilizar nuestras virtudes y fortalezas. -
Si nuestra organización y nosotros sabemos gestionar adecuadamente nuestros estados emocionales y mentales, eligiendo conscientemente aquellos que potencian nuestras posibilidades de éxito y nuestro equilibrio y bienestar a largo plazo. -
Si nuestra organización y nosotros sabemos aprovechar todas las oportunidades a nuestro alcance para pasar de la preocupación crispada a la exploración inteligente y sensible de las soluciones factibles. -
Si nuestra organización y nosotros somos capaces de hacer evolucionar nuestras creencias y valores hacia posturas más acordes con los tiempos que corren y que vendrán, sin por ello perder nuestra identidad esencial y experimentar caros conflictos internos. -
Si nuestra organización y nosotros aprendemos a gestionar positivamente el significado del pasado, los retos del presente y las expectativas del futuro, reencuadrando los significados desde el optimismo inteligente, la esperanza y la confianza. -
Si nuestra organización y nosotros desarrollamos, en dos palabras, un Liderazgo Positivo |